Arte feminista, por Charo González

La presencia de las mujeres en el medio artístico responde a los mismos patrones que cualquier otro espacio masculinizado donde se juega el poder. Como creadoras han sido invisibilizadas, con una presencia escasa en la historia artística y una ausencia notoria en los museos. Y cuando han llegado a estos espacios ha sido como objetos representados desde una mirada masculina  estereotipada, que a menudo las muestra pasivas y desnudas.

Hizo falta que el feminismo entrara también en el arte para evidenciar esta heterodesignación y reificación del vouyerismo masculino sobre los cuerpos femeninos. Orlan se despachó a gusto con su obra El origen de la guerra versioneando El origen del mundo de Courbet. Howardena Pindell hizo lo propio denunciando además el peligroso cruce del machismo con el racismo, tampoco ausente  en el arte.  El ambiente era tan asfixiante que en 1972 varias artistas abrieron la primer galería sólo para creadoras con el significativo nombre de A.I.R. Gallery, hoy todavía en activo. Como la Guerrilla Girls, que desde 1985 agrupa artistas feministas para denunciar el techo de cristal en el medio artístico. Lynn Hershman lo cuenta muy claro en un delicioso documental del 2011 cuyo título lo dice todo: W.A.R, women art revolution.

 

Sugerencia de cita:

González Arias, Rosario (2016). Arte feminista. El Carbayón, número 2, abril 2016: 16.

 

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